dijous, 8 de gener de 2015

Con C de Confín


Del libro: «Con C de Confín» de Juan Maria Hoyas


...Entra uno linterna en ristre e inspecciona el garaje, el baño, incluso el armario de la ropa. Por si podemos ayudar, le preguntamos que qué es exactamente lo que busca, a lo que responde con un lacónico: «Inmigrantes». Me entran ganas de preguntarle  si no querría mirar también en el cajón de los cubiertos, pero me muerdo la lengua a tiempo.
                Por fin nos dejan en paz y entramos en el ferry con la sensación de que el Reino Unido aún no pertenece a la Unión Europea.
                En el trayecto, mientras contemplo la luna desde cubierta, entablo conversación (en realidad casi no deja meter baza: yo escucho y él cuenta) con un cubano que vive en Austria desde hace diecisiete años, y que viene a ver a la familia  que tiene en Londres. Me habla de la sensación que siente, cuando va  a su país natal, de casi no ser de allí.
Una hora y cuarto más tarde estamos desembarcando en Dover.
                Las prioridades en este momento son dos, a saber:   encontrar un sitio para dormir y acordarse de conducir por la izquierda. Reconozco que acojona bastante más lo segundo que lo primero, aunque ambos factores van interrelacionados: resulta de lo más complicado buscar un lugar de acomodo y al mismo tiempo, ir con mil ojos en la carretera. Además es de noche, cosa que dificulta mucho ambas tareas. Al final, después de varias vueltas, vemos de refilón una auto aparcada. Giramos donde podemos y conseguimos entrar en un parking. Nos  cercioramos de que no hay que pagar hasta las ocho (hora inglesa) y nos echamos a dormir. Son más de las dos de la madrugada, hora continental.
                Etapa: 520 kilómetros (480 por tierra + 40 de barco)

                Total: 2.827 kilómetros …